Concentración para denunciar las muertes por violencia de género
| Qué | Concentración |
|---|---|
| Cuándo |
05/09/2007 de 12:00 pm a 12:05 pm |
| Dónde | Plaza del Solar, frente al Ayuntamiento |
| Nombre | Comisión Mixta por la Igualdad de Oportunidades entre Hombres y Mujeres |
| Correo de Contacto | bienestar@portugalete.org |
| Teléfono de contacto | 944 729 212 |
| Agregar evento al calendario |
|
La Comisión Mixta por la igualdad de oportunidades de Portugalete convoca el miércoles 5 de septiembre a las 12:00 en la Plaza del Solar a todas las mujeres y hombres de Portugalete a una concentración de 5 minutos para denunciar la muerte de 53 mujeres en 2006 a manos de sus parejas. Estas concentraciones se repetirán todos los primeros miércoles de cada mes, a la misma hora, mientras se mantenga este nivel de violencia hacia las mujeres.
Frecuentemente nos preguntamos por qué una mujer aguanta la violencia de su pareja; sin embargo, nadie se cuestiona por qué un hombre necesita ser violento y llega a matar a la persona que supuestamente más quiere.
Desde la infancia, a los niños y a las niñas se nos posiciona de forma diferente ante esta violencia. Todavía hoy es normal que se anime a un niño a devolver una agresión y a una niña a pedir ayuda si la recibe. Así, organizamos el mundo a partir de una diferencia construida arbitrariamente, según el género.
La violencia se permite y está tan interiorizada que crecemos siendo permisivas con las relaciones de maltrato. Llegamos a dudar de si la víctima lo es realmente y de si el agresor es ciertamente culpable. Oímos barbaridades como “algo habrá hecho”, “seguro que se lo merece”, “¿a dónde va a ir si no tiene dónde caerse muerta?”, “¿ya será verdad lo que dice?”. Y así, focalizando la atención en la conducta de la víctima, la responsabilidad del agresor se diluye e incluso se justifica.
En la violencia del hombre hacia la mujer no tenemos claros los roles de víctima y agresor, igual que los tenemos con cualquier otro delito violento, a pesar de que 70 mujeres muertas en lo que va de año muestran la realidad de forma contundente.
Eso precisamente queremos mostrar también hoy, como todos los primeros miércoles de mes: que la realidad sigue negando las suspicacias y las sospechas y que todavía queda mucho por hacer en pro de la igualdad y contra la violencia.
Frecuentemente nos preguntamos por qué una mujer aguanta la violencia de su pareja; sin embargo, nadie se cuestiona por qué un hombre necesita ser violento y llega a matar a la persona que supuestamente más quiere.
Desde la infancia, a los niños y a las niñas se nos posiciona de forma diferente ante esta violencia. Todavía hoy es normal que se anime a un niño a devolver una agresión y a una niña a pedir ayuda si la recibe. Así, organizamos el mundo a partir de una diferencia construida arbitrariamente, según el género.
La violencia se permite y está tan interiorizada que crecemos siendo permisivas con las relaciones de maltrato. Llegamos a dudar de si la víctima lo es realmente y de si el agresor es ciertamente culpable. Oímos barbaridades como “algo habrá hecho”, “seguro que se lo merece”, “¿a dónde va a ir si no tiene dónde caerse muerta?”, “¿ya será verdad lo que dice?”. Y así, focalizando la atención en la conducta de la víctima, la responsabilidad del agresor se diluye e incluso se justifica.
En la violencia del hombre hacia la mujer no tenemos claros los roles de víctima y agresor, igual que los tenemos con cualquier otro delito violento, a pesar de que 70 mujeres muertas en lo que va de año muestran la realidad de forma contundente.
Eso precisamente queremos mostrar también hoy, como todos los primeros miércoles de mes: que la realidad sigue negando las suspicacias y las sospechas y que todavía queda mucho por hacer en pro de la igualdad y contra la violencia.
Etxadi
