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Al son de la Ley de Igualdad
22/09/2008 14:12 | Enviado por webmasterd | Link permanentes | Normativa por la IgualdadFuente:Iban Gorriti | DEIA.com
Es otra lanza en favor de la igualdad de sexos. Algunos no lo entienden. La tradición es la tradición pero Haizea quiere bailar aurreskus igual que sus compañeros masculinos. ¿Es lícita su intención de paridad?
Hormaetxea no cree en la nueva Ley de Igualdad que las instituciones públicas, perdonen el verbo de a continuación, venden a la ciudadanía. Habla con calma, aunque le duele, en primera persona. Tres municipios de Bizkaia y un grupo de danzas de Rekalde no le han permitido por ser mujer participar en sus concursos de aurresku vizcaino, baile solemne y elegante por excelencia.
Para equilibrar la paridad de localidades, en los dos últimos años Igorre, Orduña, Amurrio y Laudio le dieron el "sí" quiero que bailes a Haizea. Es más, tras el "sí", en ese momento ya pudo besar a la txapela de mejor aurreskulari en Laudio. Ganó a doce hombres y otra mujer tras defender su desafío, pasamanos, zortziko y contrapás o agurra. Fue un premio a su calidad y, al tiempo, a la lucha que abandera desde hace dos años esta dantzari de Leioa de 21 años.
A día de hoy se habla de la Ley de Igualdad, de la paridad, de discriminación positiva hacia el siempre mal denominado sexo débil. Sin embargo, ella se siente discriminada negativamente. Destina cartas de denuncia para las alcaldías de Sestao, Algorta, Erandio y su Leioa. Esta joven estudiante de periodismo, en su escrito no le baila el agua a su ayuntamiento. "Según he podido leer en las bases publicadas en internet solamente los chicos tienen derecho a participar en este campeonato. Quisiera hacer llegar mi total desacuerdo con esta decisión".
Tras estas líneas de presentación, le siguieron una docena más. Haizea al final participó en este campeonato de Bizkaia, pero consciente de que no porque convenciera a nadie, sino porque se zurció un parche en las normas. Las mujeres bailarían, pero competirían entre ellas. Fue el 7 de septiembre. Hormaetxea quedó segunda. "No sé qué raya nos diferencia a los chicos de las chicas tal y tal como está el mundo del folclore", afirma y va más allá: "Otros bailes por tradición eran masculinos como la arku dantza o sagar dan-tza y hoy los bailan las chicas".
La respuesta está en el viento, como dice un famoso cantante, el mismo que entona aquello de que los tiempos están cambiando. Lo hacen tanto en Leioa como en Hondarribia o Irun. "Es similar a lo de los alardes de allí, los puristas se basan en la tradición pero no ponen la mente en la nueva era. Les importe o no, hay una Ley de Igualdad de por medio", enfatiza.
La dantzari leioarra lanza una pregunta que le gustaría que respondieran instituciones o personas cerradas a la costumbre. "Si viene un chico negro a bailar el aurresku, ¿se le permitiría? Se le dejaría porque a los concejales iba a hacerles más daño que se les tachara de racistas que en nuestro caso de machistas. Les dolería más", lamenta.
Sestao pareció solucionar esa interrogante ya que no le dejaron bailar en 2007, pero en 2008 sí. Al contrario, sucedió en Algorta donde concursó en 2006, pero el año pasado le cerraron el paso en banda. "Y me temo que este año en noviembre va a volver a pasar", avanza.
Erandio es la barricada mayor para las mujeres que quieren concursar en un campeonato de estas características. No en 2007. No en 2008. "Resulta que en bodas se bailan aurreskus mixtos y todos aplauden como algo curioso, bonito... y mujeres también hacen las recepciones al lehendakari. Yo he bailado el agurra de hombres en el Euskalduna y no ha pasado nada".
Un grupo de danzas de Rekalde se muestra en la misma tesitura que Erandio. "Lo de los grupos puedo entenderlo más porque tienen sus estatutos y ellos sabrán, pero los ayuntamientos que están venga hablar de igualdad y no la cumplen con actitudes como ésta..." No obstante, Haizea tuvo apoyo del grupo de mujeres de Erandio y del de Leioa. "Yo no pertenezco a ninguno, pero les agradezco su interés", gratifica.
Hormaetxea fue parte del grupo de bailes Txikiak, de Leioa. Más adelante, lo dejó y aprendió a bailar el aurresku vizcaino de mano de Iñaki Mugarra, todo un referente en Bizkaia.
El maestro equilibra la balanza. Se posiciona a favor de la tradición, a que sea el hombre quien baile este aurresku. "No soy partidario de que lo bailen las mujeres, pero tampoco un detractor", asegura. Califica a Haizea de "pionera de este movimiento", abanderada. "Es luchadora. Le conozco desde que tenía diez años y si va adelante, yo le apoyaré en todo".
Mugarra hace un llamamiento a la sociedad. Como Haizea invita a la reflexión. "No cabe duda de que los tiempos están cambiando, hay que asumir cambios como los de Hondarribia, Irun... y que se sepa que en Leioa el nivel de las chicas fue superior en todos los aspectos al de los chicos, en técnica y en calidad".
Pero compitieron divididos por sexos. "Fue un apaño", valora el profesor de 58 años. Hasta la fecha, la leioarra ha cosechado seis txapelas, entre campeonatos de jotas y de aurreskus. Desde otra óptica, desde la de la danza contemporánea, la bailarina y coreógrafa Natalia Monje estima "ilegal y no te cuento ya moralmente" las prohibiciones que sufren las aurreskularis. "¿Quién es nadie para negárselo? ¿Qué pasa que en los pueblos ya tienen su ganador?", pregunta esta componente de la compañía Organic. "Quizás el miedo esté en que temen que las mujeres lo van a hacer mejor y van a ganar los concursos". O, en última instancia, se deberá recordar que en euskara el vocablo aurreskulari no tiene sexo.
